Antes de consultar por una pieza
Cómo se trabaja una consulta de obra original
La galería no funciona como una tienda con carrito. Cada consulta se responde a mano, revisando la pieza concreta, su estado dentro de la tirada y las condiciones de guarda que necesita.
Si te interesa una serigrafía, un grabado o una copia fotográfica de alguna de las series, conviene llegar con algunas referencias claras. No hace falta un lenguaje técnico: basta con saber qué mirás y para qué la querés.
Qué conviene tener a mano
El nombre de la serie y, si podés, el título de la pieza. También ayuda saber si la vas a colgar en un ambiente con luz natural fuerte, cerca de una ventana o en un espacio con humedad alta, porque eso cambia las notas de conservación que te vamos a pasar.
Qué revisamos del otro lado
Confirmamos si la obra sigue disponible dentro de la tirada numerada, en qué número de ejemplar está y si la matriz o la copia tiene alguna particularidad respecto del resto de la edición. Esa información sale de la ficha técnica de cada serie, no de un catálogo genérico.
Sobre el formato y el enmarcado
Cada pieza se entrega con márgenes de reserva pensados para el montaje. Si ya tenés un marco o pensás encargarlo, avisanos el tamaño interior antes de cerrar la consulta: hay obras que admiten passepartout amplio y otras que quedan mejor con un margen más ajustado.
Conservación, sin promesas de duración
Las notas de conservación indican condiciones razonables de guarda: carpeta libre de ácido, lejos de la luz directa, manipulación con guantes de algodón. No fijamos plazos ni garantías sobre el comportamiento de los pigmentos, porque dependen del ambiente donde vivas la obra.
Cuando tengas esas referencias, escribinos y seguimos desde ahí. Si todavía no sabés qué serie mirar, en la sección de proyectos podés recorrer las salas y volver con una idea más concreta.